| Más que palabras-II Medios para prevenir dolencias Y
no se equivocan. Las
palomas que criamos actualmente tienen más taras de salud natural y de inmunidad
que en el pasado y son más vulnerables a ataques de bacterias y virus de
cualquier especie. Es
cierto que esas enfermedades ya existían antiguamente, pero entonces rara vez se
manifestaban, los colombófilos ni siquiera conocían los términos para
identificarlas como sucede ahora. ¿Como aparecen las dolencias? Podemos hacernos una
idea. Se
debe, sin duda alguna, a la manera que tenemos de cuidar a las palomas. Los
progresos científicos, permitieron vencer enfermedades que en el pasado no
podían ni combatirse, en aquel momento no existían veterinarios especializados,
ni tampoco medicamentos específicos. Ponerse enferma, significaba para la paloma
su fin en la mayoría de los casos. Solo existía la supervivencia de los más
dotados. ¡Se trataba de conseguir la inmunidad de forma
natural! ¡Cuánto han cambiado las cosas! Especialmente en lo que se refiere a
tricomonas, E. coli, adenovirus, circovirus y salmonela, que son actualmente una
pesadilla para muchos colombófilos. El
paramixovirus, es otra “nueva” enfermedad (el primer brote epidémico se observó
en 1984 en Bélgica), pero ya no es un problema desde la aparición de las
vacunas. Controlar a las tricomonas y al adenovirus, es una tarea difícil. En el
caso de las tricomonas, aparecen frecuentemente noticias de su alarmante
resistencia y el adenovirus puede atacar a cualquier paloma de cualquier
colonia. La única cosa que podemos hacer en caso de brote de adenovirus es
rezar. Así, podemos concluir que tenemos que pagar un precio por el progreso
alcanzado por la ciencia.
Aunque “en lo posible” no quiere decir “totalmente”, está claro, pero es
hora de tener en cuenta las consecuencias. Pongo un ejemplo: En el mismo palomar y con los mismos cuidados, dos
pichones enferman mientras el resto continúa saludable. ¿Debemos separarlos y
medicar solo a los enfermos? Medicar todas las palomas para curar solo a dos,
sería un gran error. Podemos comparar la situación en relación a los
humanos. Supongamos que tenemos un aula con 30 estudiantes. Si a dos les doliese
la cabeza, solo un loco les daría a todos una aspirina.
a.
Contacto con otras palomas. b.
Superpoblación del palomar. c.
Estrés. El
factor, entre los tres anteriores, que más pone en peligro las salud de las
palomas, será el contacto con otras (a) que están en constante tratamiento, por
presentar con frecuencia en su colonia individuos enfermos. Cuando se mueven de
un lugar a otro, tanto humanos como animales, pueden transportar bacterias,
hongos, virus y parásitos. Las
palomas son diferentes al ganado ya que para las mensajeras, literalmente, no
existen fronteras. Dada la naturaleza de nuestro deporte, lo mejor que podemos
hacer para evitar la propagación de dolencias es impedir que entre las palomas
sanas permanezcan individuos enfermos; de esta forma protegeremos a los sanos de
los repetidos ataques, a que pueden estar sometidos, de los agentes
patógenos. Más
allá de esto, trataremos de implementar el sistema inmunitario, pero sabemos que
todo tiene límites. En ocasiones, no tendremos otra alternativa que medicar a
las palomas afectadas. En una colonia, cualquiera paloma puede tener lombrices,
incluso la mejor del mundo las puede tener. Las
raíces de la colombofilia surgieron en Bélgica y en ocasiones la gente dice que
las cosas buenas y también las malas vienen de
Bélgica. Tomen la paramixovirosis como ejemplo. Los primeros brotes aparecieron en
Bélgica, propagándose luego por los países periféricos para hacerlo después por
todo el mundo.
Los
colombófilos ya están avisados, pero los más tercos siguen teniendo colonias
grandes y muchas cestas de transporte suelen viajar atestadas. Cuando veo una
cesta con exceso de palomas, suelo pensar que no debe pertencer a un campeón, o
que en todo caso jamás llegará a serlo. Y
esa situación es también muy estresante para las
palomas. En
Europa occidental, los focos de adenovirus y E. coli (conocidos ahora como
“enfermedad de las palomas jóvenes” se han vuelto frecuentes y hasta se
consideran normales), los sufren los pichones tras los primeros
entrenamientos. Según los científicos, esto se debe al
estrés. “Nos preguntamos, ¿Porqué será que los pichones, en el pasado, no se
ponían enfermos?” Podríamos pensar que uno de los factores, podría ser el exceso
de palomas en las cestas. La
respuesta es que el sistema inmunitario, en las palomas actuales, está
deprimido. El abuso de los medicamentos tiene como resultado nuevos y más
resistentes agentes patógenos y siguen apareciendo cepas más resistentes que las
antiguas. La
ciencia ha desarrollado medicamentos para curar enfermedades, no para crear
campeones.
Estos animales, son portadores de diferentes agentes patógenos, se pasean
sobre la comida, comen algunos granos, orinan sobre los alimentos y son, por
tanto, una seria amenaza de contagio de diferentes
dolencias. Investigadores alemanes ya habían demostrado que los ratones son los
principales causantes de salmonelosis; por eso, no debemos permitir que esos
pequeños roedores entren en los palomares. Ratas y ratones suelen aparecer en lugares donde tienen comida abundante,
sin embargo, hay colombófilos que parecen no darse cuenta del peligro que corren
las palomas al permitir la presencia de esos animales en el palomar y zonas
adyacentes.
Todos deberíamos ser conscientes: los medicamentos deben administrarse
apropiadamente. Algunos aficionados hacen solo la mitad de lo que deberían hacer; dan la
medicación en dosis más pequeñas o durante menos días de lo que está indicado.
En medicina lo “insuficiente” suele ser más perjudicial que lo
“excesivo”. © Ad Schaerlaeckens |
